Se realiza a través de la prueba de la tuberculina que consiste en una prueba biológica, donde se inyecta el antígeno, éste es procesado por células locales que presentan antígenos, una vez que reconocen estos antígenos inyectados, a las 72 horas se aprecia un engrosamiento en la piel, la misma que de ser mayor a dos milímetros da el diagnóstico de positiva a tuberculosis.
La prueba no indica
necesariamente que el bovino esté enfermo, solamente indica que está
contaminado. El hecho de que pueda estar enfermo o no eso ya demanda que se
tengan que realizar otro tipo de pruebas, como lo es un examen clínico.
Si el animal
muestra otros signos clínicos como enflaquecimiento, tos o problemas
respiratorios, entonces una persona experimentada puede deducir que tiene
tuberculosis. Si el animal presenta los signos clínicos mencionados, lo que
debe hacerse es sacarlos del establo, llevarlos al camal, sacrificarlos y ver
los órganos que están afectados con lesiones propias de la enfermedad.
La prueba
diagnóstica oficial debe ser realizada por veterinarios inscritos en el SENASA
y debe ser supervisado por esta institución. Luego de realizada la prueba se procede
a la lectura y de ser positivos, se inmoviliza al animal. Se le toma los datos
para que el ganadero no disponga de este animal hasta que se le haga una prueba
confirmatoria en la que se trabaja con dos tuberculinas, una aviar y otra
bovina. Si el animal reacciona más hacia la aviar, no es de tipo bovino, por lo
tanto ese animal regresa a su corral. Pero si reacciona más a la tuberculina
bovina en relación a la aviar, entonces se decide que ese animal debe salir del
establo hacia el camal, bajo supervisión del SENASA, para poder realizar un
examen en el cadáver.
Dos meses luego de
sacrificado el animal, al establo se le tiene que hacer una prueba, si todos
los bovinos salen negativos se le devuelve su certificado libre de
tuberculosis, el cual le da derecho a un bono por kg de leche en el caso de las
acopiadoras grandes, es decir, les pagan 0.01 nuevos soles adicionales por cada
kg de leche vendida.
La gran mayoría de
los establos en Lima ya gozan de ese certificado. Más o menos del total de
establos que están en campaña, el 90% de los establos organizados están libres
de tuberculosis.
Un establecimiento
es libre cuando por lo menos ha alcanzado tres pruebas con negatividad en el
100% de los animales con un intervalo de 30 a 90 días entre pruebas de tuberculina.
Luego se monitorea una vez por año al 100% de los animales mayores de 2 meses.
Diagnóstico diferencial
Cuando se decide
usar el diagnóstico diferencial es porque no se tienen suficientes razones o
indicios para poder reconocer al 100% que la enfermedad que están padeciendo
los animales es tuberculosis. Por lo tanto, se toma en cuenta esta enfermedad y
dos o tres enfermedades similares, es decir, que tengan como signos clínicos el
enflaquecimiento, la baja producción y que lleven a alteraciones respiratorias.
En el diagnóstico
diferencial se consideran las neumonías bacterianas de otra índole,
Pasteurella, neumonía por parásitos u otros agentes como virus.
Entonces, de acuerdo a nuestra experiencia debemos tomar en cuenta las enfermedades que más se parecen e ir descartando una a una hasta asegurarnos de que sea tuberculosis.
Entonces, de acuerdo a nuestra experiencia debemos tomar en cuenta las enfermedades que más se parecen e ir descartando una a una hasta asegurarnos de que sea tuberculosis.
Por ejemplo, si
sospecho de tuberculosis en una enfermedad parasitaria y le doy
antiparasitario, ese animal tiene que mejorar sí o sí.
Otro ejemplo es
cuando sospecho entre tuberculosis y una enfermedad bacteriana como
Pasteurella. Le coloco antibiótico a ese animal y va a mejorar, pero
seguramente en la tuberculosis no.
En el ambiente hay
bacterias que son saprófitas y que no causan ningún daño, pero que se
introducen en el organismo del animal y que generan reacciones positivas a la
tuberculina. Otras 37 micobacterias que habitan en charcos, en las zonas
lodosas, también arrojan reactivos positivos en la tuberculina.
Lesiones halladas en la necropsia
La enfermedad se
llama tuberculosis por el tipo de lesión que provoca, la cual es parecida a una
papa o tubérculo. Son nódulos grandes o pequeños que se asientan
fundamentalmente en los pulmones y cuando ya la situación se ha descontrolado
se disemina hacia otros órganos.
Donde se va a
encontrar más fácilmente es en los pulmones y en el caso de terneros en el
hígado, porque se transmite por vía digestiva. Las lesiones tienen la
consistencia del queso; podría presentarse en forma de pus, pero normalmente
poseen la apariencia del queso.
Si las lesiones son
grandes causan más daño, pues mientras más pequeños sean interfieren menos en
la respiración. Por eso los animales que enferman y tienen nódulos pequeños,
pueden detener el crecimiento de esos nódulos con buena alimentación, pueden
continuar siendo animales que producen tanta leche como los animales sanos o no
infectados.
Actitud a tomar cuando hay vacas positivas a la tubercilina
Si las reacciones
positivas son en tasa baja, entonces lo mejor es eliminar para tener el
establecimiento libre con las ventajas que esto representa. Sin embargo, si el
establo está alrededor de100% tuberculoso, a partir de ese establo se puede
hacer otro establo negativo a la tuberculosis, en lo que se conoce hato paralelo.
Cuando nacen las
crías se las traslada a otro establo que se prepara previamente con un banco de
calostro, leche en polvo y vacas nodrizas de establo negativo a la enfermedad.
Aquí sólo se traslada a todas las hembras.
Los dos primeros
años sólo habrá animales en crecimiento monitoreadas adecuadamente. A partir
del tercer año inicia la producción de leche. Al cuarto o quinto año habrá
mejor producción, tanto así que al sexto o séptimo año ya se puede eliminar al
establo 100% positivo a tuberculosis y el ganadero sólo se queda con el establo
libre de la infección.
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